miércoles, 26 de diciembre de 2007

Marmitas y pucheros

Aun hace poco escuché que lo más de lo más en cuestiones culinarias era organizar la cena en casa y contratar no ya un catering si no un cocinero que por el módico precio de 100 euros por barba viene a tu casa y te hace la comida o cena para la ocasión. Me pregunto si en los 100 leuracos entrarán los ingredientes o si los tendrás que pagar a parte. ¡Menudo hostiazo económico! Cena de navidad para 9 personas, 900 euros por lo menos...

Debo ser un bicho raro dado el hecho de que me guste cocinar y es que no sólo se disfruta comiendo -o con la comida/degustando que queda más fino- si no que se puede llegar a disfrutar cocinando sin llegar a las excentricidades de esta cocina de diseño que nos quieren meter por los ojos en todos los sitios últimamente.
No hace falta mucho, ni saber grandes cosas, ni mucho menos utilizar ingredientes carísimos: una lubina bien cocinada sabe estupendamente, bien parle asturiano o mauritano. Sólo hay que preocuparse un poco y no tirarlo en una sartén con medio litro de aceite.
Una de las cosas esenciales que veo en una cocina es sin duda un mortero, no un saco de cemento, si no el cuenco con un utensilio para machacar lo que se introduzca en su interior. Pero... ¿Quién lo utiliza actualmente? Yo no podría cocinar sin él y tal es la influencia de su presencia en la cocina que se pasa del simple y mero calentar alimentos a realizar una cierta alquimia de los mismos, logrando convertir una simple carne en un plato delicioso y a la cocinera en una hechicera que le añade sustancias mágicas a la marmita para que el sortilegio surta su efecto.
El mío es de madera, como el de mi abuela. El de mi madre de resina. Los hay de mármol y otras piedras pero su peso los hace inmanejables. También tengo visto por casa un almirez de bronce, pero para pocas cosas lo utilicé, principalmente para moler especias duras como el clavo, pero de tan bella como es la pieza, le entran a uno ganas de no utilizarla, con lo que el objeto pierde su funcionalidad y pese a ser bello deja de ser útil.
Luego están las especies y otras hierbas diversas, esos pequeños tarritos de cristal o plástico que se acumulan en las estanterías porque un día los necesitaste y no volviste a utilizarlos, aunque un buen día los pruebas donde nunca lo pensaste y vuelves a darles vida. En la mía hay ante todo perejil, cabezas de ajo, ajo en polvo, canela, canela en rama, sal, orégano, albahaca, menta, azafrán, cayena, laurel, pimentón picante y dulce, pimienta molida, nuez moscada, clavo y curry, junto con alguno más que se me escapa. Cada vez que los uso me surge la misma pregunta: ¿los utilizará alguien más? Sospecho que realmente radica en su uso en la cocina diaria la diferencia entre que algo sea o no una auténtica manera de cocinar y no el sencillo hecho de usar un microhondas.

Luego están los pequeños detalles gracias a los cuales, de cualquier cosa de la propia receta, se puede entresacar una pequeña sorpresa, como convertir un pimiento en una flor:


rosa pimiento comida flor¡Que pena que nadie se fije en estas cosas!

¿Alguien más usa mortero en sus platos diarios?

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7 Comments:

Blogger ______________ said...

Pues a mí me encanta cocinar y aunque te parezca mentira no tengo mortero en casa. Supongo que depende de los estilo y es cierto que majar el ajo es toda una aventura _XD De todas maneras casi todas mis recetas incluyen una batidora o trituradora, con lo que el clásico mortero.. en fin ¡El signo de los tiempos!

26 de diciembre de 2007, 21:48  
Blogger Hiroshige said...

Uf, me quedo con el mortero, que tengo un dedo que me recuerda la última vez que usé la picadora y eso que no estaba enchufada. Prueba alguna vez a usarlo y ya me contarás como luego no puedes vivir sin él :-)

26 de diciembre de 2007, 23:06  
Blogger Montse said...

Hola venia para devolverte la felicitacion de las fiestas.
Perdona que no lo haya hecho yo antes. Este año estoy mas antinavideña que nunca , no decore la casa no envie felicitaciones ni por correo electronico. Pero por supuesto que te deseo que lo pases lo mejor posible estas fechas.
Sobre el tema del mortero: en mi familia siempre lo he visto utilizar para el allioli y para las picadas (mezcla de pan frito nueces,almedras,piñones y sal) que se pica para echarlo a los guisos y darles un toque especial al margen de espesarlos un poco.
Pues tengo que decirte que aparte de eso no lo utilizo para nada mas pero tienes razon que se puede usar para mezclar especies antes de incorporarlas al plato. Me encantado las rosas con pimiento y laurel. Y me ha costado unos segundos pasar de Oh! que bonitooooo a oh son PIMIENTOS!!!
Una idea genial!!
Felices Fiestas!!!

27 de diciembre de 2007, 9:28  
Blogger CHECHE said...

¿Me pregunto yo, como se hace un majado( necesario en tantos guisos? yo no puedo estar sin mortero, tengo tres el que viste en la foto y dos de madera, y en casa de mis padres hay uno exacto al de bronce que pones en la foto.
Yo cuando hago una carne rellena, un redondo, un adobo, no sé como se puede hacer sin mortero.
Otra cosa como vamos del resfriado, en casa de momento(solo quedamos tres) mi hijo tiene una tos que dice que le duele el estómago de toser, y Laura también está con fiebre, bueno lo normal para el tiempo en que estamos, besos y cúidate.

28 de diciembre de 2007, 20:57  
Blogger Steloide said...

Imprescindible el mortero, majar, hacer salsas, como el ali oli, machacar almendritas o piñones para espesar... sin mortero no se puede. Y tienes razón, es mejor poner la comida que tirarla en el plato y decorar un poco, pero sólo se fija la cocinera, al menos aquí, en Villa Limones

29 de diciembre de 2007, 7:37  
Blogger Pilar said...

Que sería del mojo de queso de mi madre sin un mortero. El mío es de piedra de cantería. Es perfecto para moler pimienta como para majar ajo y comino. En mi cocina suele haber tambien curcuma y tandoori. Para un salteado con pollo, o para un arroz basmati, son imprescindibles :)

30 de diciembre de 2007, 17:42  
Blogger Hiroshige said...

Montse, no te preocupes, a mi se me fue la cosa de las felicitaciones con el gripazo que arrastraba. Tengo que probar tus picadas y poner un pato que me enseñó un amigo a hacer con manzana. Verás que chulo :-D

Cheche, eso del majado lo escuché muchas veces pero no se hacerlo. Habrá que investigar. Me parece a mi que hacemos el mismo tipo de cocina: mi madre y su madre eran de tu zona y fueron las que me enseñaron ;-) La gripe mejor, eso sí, la noche vieja a refrescos por los antibióticos. Espero que los tuyos estén mejor porque viene peleona este año.

Steloide, pues aquí lo mismo. Se enteraron de los adornos de los platos cuando vieron las fotos...

Pilar, el padre de un amigo hace el mojo muy rico -dicen que todavía no lo probé-. El tandori me suena pero la curcuma no la conozco.

2 de enero de 2008, 19:10  

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