martes, 17 de febrero de 2015

Dicen por ahí

Cuando te dicen por ahí tres millones de veces lo de "tendrás que aguantar un poco" y no te estás quejando, se te acaban hinchando un poco los cojones.

Criar un guaje es la hostia. Pasan cosas para las que no te prepara más que la vida pero se afrontan como sea, unas veces con más gana, otras con menos, pero para lo que la vida no te prepara es para confrontar el hecho de que quien te ha educado, se pasa todo lo que te metió a presión en la cabeza por el arco del triunfo.

No sé si será la depre que me acosa de nuevo o que estoy harta de aguantar chorradas, pero últimamente cada día me siento peor y con menos ánimo para saber de nadie.

La cosa es que da igual cómo estés porque puedes meter en medio de una frase lo de "me ha salido un tumor en un testículo" y nadie lo oye, demostrándote que no hay feedback, sólo dos frases recurrentes que te machaca la cabeza: "¿pero qué es que tienes mucho que hacer?" y "tendrás que aguantar un poco".

No, no tengo mucho que hacer, sólo se supone que tengo que cuidar de una enana, de la casa, manejar media empresa y algunas veces me acuerdo hasta de que tengo que lavarme la cara.

Y sí, tengo que aguantar un poco pero estoy hasta los cojones de tonterías, ya se me lleno el cupo y hace tiempo.

Con la polémica que hay montada sobre el tema de las doulas y el parir, yo creo que son hasta una buena idea: no son tu suegra, a la quieres perder de vista, ni tu madre, de quien acabas "de consejos" hasta la punta del cordón umbilical.
Una vez hecho su trabajo, se supone que te ayudan un poco y luego desaparecen.

Etiquetas: ,

1 Comments:

Blogger isabel said...

Pon un poco de humor y no te quemes, no vale la pena. Te entiendo

26 de febrero de 2015, 18:50  

Publicar un comentario

<< Home