jueves, 10 de septiembre de 2009

Gripe-H

Como buena hipocondriaca que soy, no puedo por menos que preocuparme de saber los síntomas de la enfermedad del momento: la gripe-a famosa, comunmente conocida con el sobrenombre de gripe porcina, que como suena un poco "gocho" pues mejor se rebautiza...

La cuestión es que empezó a preocuparme un poco la cosa por el tema de ser grupo de riesgo y es que no hay como estar dentro de ese corralito médico para que te toquen las vacunas de todo. Mismamente llevo varios años seguidos que, desde que mi médica de cabecera se enteró de mi trabajo de bibliotecaria -ya llovió-, no deja pasar la oportunidad de clavarme una banderilla antigripal cada septiembre-octubre que se precie.

Así que este año se ofrecerá gustosa con una jeringa del famoso "tami-atchús" en la mano a ponermela, pero creo que voy a optar por negarme rotundamente a ello.

Mis motivos son tan sencillos como que lo de los síntomas de la gripe famosa son tan similares a los de la gripe común que no veo la diferencia... Se lee por mil sitios que la gripe común ha matado a montones de personas y el sentido común me dice que si a mi un constipado me produjo una bronquitis de las gordas hace unos años, a cualquiera que sufra de problemas respiratorios o cualquier otra cosa y que no reciba un tratamiento a tiempo se le puede desencadenar un problema serio mucho más grave de lo que la cosa puede ser en principio...

Una cosa que me hace gracia es que creo recordar que el mismo medicamento que se intenta mundializar en este caso como vacuna, ya se intentó hace años con el tema de la gripe aviar, y es que no hay nada como que un pollo le tosa en las narices a un cerdo para que toda la granja se tape la cara con una mascarilla y se pongan a la cola para vacunarse con lo que el zorro que merodea la granja llevaba tiempo intentando colar. ¿No es un poco raro que el mismo medicamento sirva para dos cosas en teoría "algo diferentes"? A mi me suena raro.

Y como llevo todo el verano moqueando, estornudando a veces, con dolor de garganta transitorio y con la bombona de oxígeno a cuestas todos los días -desde hace años- he decidido que lo mio no va a ser gripe-a, va a ser Gripe H -de Hiroshige- porque sí, porque me da la gana y porque no me voy a poner la vacuna.

Eso sí, he descubierto el remedio adecuado para esta rara enfermedad que sufro: helados de crema de limón, chocolate con leche, lana y, ante todo, muchos mimos, que si no, todo lo demás no funciona.

Ahí queda eso.

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1 Comments:

Anonymous velice said...

¡Aaaaatchus!

La verdad es que lo de la vacuna es rarísimo... En fin... es una pandemia y moriremos todos con mocos, según los informativos.

11 de septiembre de 2009, 9:17  

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