viernes, 17 de diciembre de 2010

La "Callada" por respuesta

Una vez más lo he hecho: me he cansado de comprar callos hechos a mala hostia, es decir, que no hay dios quien los coma, así que esta mañana aprovechando las ofertas de la carnicería de abajo, me hice "una potina", y no es por presumir, pero huele que alimenta.



Por si alguien se anima, aquí dejo la receta familiar:

Ingredientes:
  • Callos (2 kilos)
  • Pezuñas de cerdo (3 enteras)
  • jamón serrano
  • 3 cebollas
  • 1 pimiento
  • sal
  • ajos
  • pimentón dulce y picante
  • aceite
  • vino blanco

Preparación:

Los callos tienen que estar bien limpios, se suelen vender lavados pero nunca está de más meterles una limpieza extra con agua en casa. Lo mismo con las pezuñas que pediremos que nos las corten a la mitad en la carnicería -en casa cuesta un huevo si no se tiene herramienta adecuada-.

En una olla rápida se introducen los callos con las pezuñas, agua y sal y se pasan durante unos 30 minutos cuando suba la válvula -o lo necesario indicado por las instrucciones de la olla que tengamos-. Pasado el tiempo se dejan enfriar y se cortan en pedacitos -al gusto, a mi personalmente comer callos con cuchara porque se te escurren del tenedor, no me gusta- y se quitan los huesos de las pezuñas y también se trocean.

Se pica cebolla y pimiento en trocitos muy pequeños y con un poco de aceite se rehoga en una sartén. Cuando la cebolla esté dorada se añade el jamón cortado en trocitos pequeños y se "encalla" ligeramente.

En una olla grande se ponen los callos y las pezuñas picadas y se le añade la cebolla, pimiento y el jamón rehogado.

Se machacan los ajos en un motero con un poco de sal y se le añade vino blanco, se remueve bien y se añade a la olla con la carne.

Se pone al fuego y, si el vino no cubre los callos, se añade agua poco a poco -no hay que dejarlos excesivamente caldosos-.

A esta mezcla se añade el pimentón dulce. Se usa como colorante y se añadirá hasta que tenga un colorcillo apetecible. El pimentón picante se añade para dar sabor y es accesorio ya que hay gente que no soporta el picante. Con un poquitín están bien :-)

Se deja evaporar el vino y agua que le echamos hasta que la salsa tenga cierta consistencia y se apaga el fuego.

Si se nos ha ido la mano con el agua, se puede engordar la salsa añadiendo un poco de harina y removiendo bien.

Luego simplemente se ponen en un recipiente para conservarlos y consumirlos cuando se quiera. Los míos se van a ir en pequeños trozos al congelador para cuando apetezcan.


Y es que con este frío, ¿hay algo mejor que un buen plato de callos caseros?

Pues sí: un plato de callos caseros con patatas fritas, pero después de estar toda la mañana cocinándolos, espero que alguien se ofrezca a hacer las patatas ;-)

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3 Comments:

Blogger CHECHE said...

Son parecidos a los que yo preparo, hay unas pocas diferencias, al majado le pongo cominos, y en vez de vino blanco pongo coñac y flambeo, y en vez de añadir agua yo añado el caldo de la cocción de los callos, buenísimos, a ver si me animo y los hago, desde el verano no he vuelto a prepararlos, besos.

18 de diciembre de 2010, 16:55  
Blogger ander said...

Pues ya frío yo las patatas!!! Llevo tanto tiempo con las obras que tengo "mono" de cocinar.

20 de diciembre de 2010, 19:37  
Blogger anita said...

es que están ricos ricos y con garbanzos tb!!

27 de diciembre de 2010, 21:36  

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