martes, 7 de junio de 2011

Incomprensible

Mirando un poco hacia atrás, se da uno cuenta de que pasó una etapa en la que creía que estaba enfadado con todo el mundo pero en realidad estaba enfadado consigo mismo: la adolescencia, esa etapa en la que tus cabreos personales los pagabas con los que más cerca tenías.

Hace unos días me he dado cuenta de que esa etapa de estupidez profunda no es exclusiva de los años de juventud: también se puede sufrir a cualquier edad, como por ejemplo a los sesenta y tantos.

Hay cosas en esta vida que nos nos queda más remedio que soportar pero cuando te das cuenta de que estás soportando broncas de alguien que está muy cabreado consigo mismo y con otra persona que no eres tú, y que cada cuatro días esa persona viene a tu casa, te amenaza porque sospecha de estupideces que no existen, te acusa de cosas que no tienen sentido y en las que no estás involucrado, eso sospecho que es una cosa que no ha de deber soportarse, por muy familia directa que sea la persona.

Yo no tengo la culpa de que la vida de los demás sea una mierda, bastante tengo con la mía y cosas como la enfermedad degenerativa de mi madre: eso sí que es un problema y no creerse las chorradas que alguien haya supuestamente dicho algo de otro alguien.

Últimamente, cada vez que tengo visita familiar, acabo un poco hasta los cojones.

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4 Comments:

Blogger Anisor said...

A veces es muy sano para con uno mismo, ser un poco egoísta y pasar de todo el mundo, por muy familia que sea.
Bicos maja!

7 de junio de 2011, 19:48  
Blogger Calderins said...

Un discípulo llegó muy agitado a la casa de Sócrates y empezó a hablar de esta manera:

- “¡Maestro! Quiero contarte cómo un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia...”

Sócrates lo interrumpió diciendo: -“¡Espera! ¿Ya hiciste pasar a través de los Tres Filtros lo que me vas a decir?

-“¿Los Tres Filtros...?”

-“Sí” - replicó Sócrates. El primer filtro es la VERDAD. –“¿Ya examinaste cuidadosamente si lo que me quieres decir es verdadero en todos sus puntos?”

-“No... lo oí decir a unos vecinos...”

-“Pero al menos lo habrás hecho pasar por el segundo Filtro, que es la BONDAD: ¿Lo que me quieres decir es por lo menos bueno?”

-“No, en realidad no... al contrario...”

-“¡Ah!” - interrumpió Sócrates.- “Entonces vamos a la último Filtro. ¿Es NECESARIO que me cuentes eso?”

- “Para ser sincero, no.... Necesario no es.”

- “Entonces -sonrió el sabio- Si no es verdadero, ni bueno, ni necesario... sepultémoslo en el olvido...”

¿Tienes algo que decir a otra persona?. Recuerda pasarlo por la VERDAD, la BONDAD y la NECESIDAD antes de decirlo.

7 de junio de 2011, 20:42  
Blogger CHECHE said...

Pasa de todo, solo preocupaté de los que te quieren, los demás que se ahoguen en su propia basura, ni caso, muchos besos.

8 de junio de 2011, 18:40  
Blogger Noctiluca said...

Hay gente a la que e gusta meterse en todo. De todos modos es muy cierto eso de que la familia te toca y a los amigos los eliges.
Porque sean familiares no significa que debamos aguantar sus tonterías.
Mucho ánimo y paciencia!
Un fuerte abrazo!

9 de junio de 2011, 7:25  

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