lunes, 15 de octubre de 2018

WHAT?

Tengo un gorro nuevo la mar de chulo y la edad suficiente para ponérmelo y que me la sople que la gente te mire raro.

Siempre me ha gustado vestir gorros, quitan el frío que es un lujo y ya por aquella época del instituto mi madre me cosió algo parecido a una chistera que me encantaba, con lo que estoy un poquito acostumbrada a que me miren raro.

No sé por qué, la verdad, porque no hay nada más raro que ver a un montón de gente toda vestida igual: este año se llevan los estampados animales, pues la calle se llena de "guepardas".... ¿Os acordáis del año que se llevaban las mantas para caballo y las calles parecían un desfile de potros engalanados?

Pues eso, que este año he encontrado un gorro de lana que me encantaba y me lo he puesto.

Experimento social con resultado curioso: a partir de cierta edad, unos perdemos el sentido del ridículo y otros la infancia -aunque algunos digamos que no la hemos tenido nunca y en realidad es que nunca la hemos abandonado-.



La gente mayor te mira raro y los niños te saludan, te dicen lo mucho que les gusta tu gorro...

Con lo guapo que es vestir cada uno como nos da la real gana y ser simplemente uno mismo y no, hay que ser todos iguales....

En fin, que voy a seguir vistiendo como me dé la gana por mucho que me miren raro.

Por cierto, la foto es de un proyecto llamado W.I.T.C.H. muy interesante. Lo podéis encontrar aquí.

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1 Comments:

Blogger Ana Perez said...

Es que es más sencillo decir beeeeee

21 de octubre de 2018, 18:32  

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