domingo, 2 de diciembre de 2007

Todos los caminos conducen a Medusa

Muchas veces se ven películas, culebrones si se quiere, y se piensa eso de ¿pero de qué cabeza retorcida saldrán estas cosas? Y la mayoría de las veces no nos damos cuenta de que la realidad supera con creces a la ficción. Una de las situaciones "piloto" que más me llama la atención es la de pretender ser en una mera imagen proyectada de algo que nunca se fue, se es y mucho menos se llegará a ser.

Las típicas fotografías de días felices que aparecen sobre las chimeneas y habitáculos de diseño de familias hiperfelices, el mensaje con pose de navidad de sus majestades los borbo o los papeles cuché prenavideños repletos de posados que aparentan dar una imagen de algo agradable que en el fondo no es más que un vacío sin sentido: el significado mismo de una vida vacía y miserable, pero deseable a ojos ajenos que ven el envoltorio de un paquete pero no su contenido.

Y es justo en estas fechas cuando más hipócrita se tiene que ser: cenas de empresa, comidas de familia... y todos esos freaks que pululan en torno a la persona.

¿Pero quién es el freak y quién la persona? Pues a mi me surgen dudas y aquí dejo la película generadora de las mismas, entre otras muchas situaciones comunes a quien tengan dos dedos de sentido: Freaks, La Parada de Los Monstruos, Tod Browning, 1932.

Y una triste banda sonora para estas divagaciones, de otra película de freaks, The Coneheads:

Soul to Squeeze, Red Hot Chilli Peppers


Donde estén las instantáneas en momentos indeterminados, que se quiten los posados de estudio fotográficos de -podrido- recuerdo amoroso para las familias.

Los freaks también se ríen, pero necesitan encontrar el momento adecuado...
o al menos su propia parada.

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3 Comments:

Anonymous Axa said...

En esa película, Freaks -que, por cierto, está dirigida por el mismo director de la famosa versión de Drácula de la Universal en blanco y negro -, los deformes que aparecen son auténticos, no caracterizaciones. Esto provocó que las autoridades la prohiviesen en muchos cines y la película fracasó.
Eso sí, esas mismas autoridades luego consentían que la gente fuera a ver a esas personas a los circos a reirse de ellos y humillarlos.

3 de diciembre de 2007, 22:07  
Blogger AXA said...

La de Los Caraconos parece una comedia simplona a simple vista, pero hace una buena metáfora sobre la inmigración en EEUU.

3 de diciembre de 2007, 22:24  
Blogger Hiroshige said...

Axa, lo que pasó con Freaks no es más que una demostración mas de la sociedad más hipócrita del mundo. Aunque parezca siemple, es una película muy dura.
Los Caraconos es efectivamente una crítica tremenda, tomada a modo de risa, pero ahí está.

4 de diciembre de 2007, 15:25  

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