martes, 19 de octubre de 2010

Esos días

Lo normal es acordarse de las cosas extremas en la vida. Por algún motivo, si decimos "esos días del mes" automáticamente, si somos mujeres pensamos en dolor generalizado, sangrado tipo "sanmartín", irritabilidad, y bajón "reglamentario" generalizado.

También se dice que uno tiene "esos días" cuando se levanta gracioso y no puede dejar de sacarle punta a todo.

Ayer mismamente tuve un día de esos y en una tienda, tras recoger un objeto presuntamente caído de una desconocida, me salió del alma un "se te ha caído un huevo" al ver que lo que había recogido era el paquete interior de un huevo kinder. Al menos la chica se rió, yo me reí y "alguien" que estaba conmigo me miró raro y luego se partió de risa...

Luego hay días extraños, de esos que pasan cosas raras como meter la mano en el monedero y tener justo la calderilla que necesitas, o arrimarte a ver los horarios del cine junto a una ventanilla cerrada, con una cola en las otras ventanillas de meter miedo y que, justo cuando te arrimes, la abran y te ahorres la espera...

Hoy creo que tengo un día en el que me embarga un sentimiento de "sobrabilidad", me explico: me leí de una sentada media revista sobre la conmemoración de los 20 años de la unificación alemana, conversé dos horas seguidas y me he ganado un concurso gracias a algo que me dolió terriblemente.

Todo esto no sería nada raro - salvo lo del masoquismo concursivo- si la revista no hubiera estado completamente en alemán, las dos horas de conversación no hubieran sido en el mismo idioma, y el dolor terrible no hubiera sido producto de tejer "una bufanda".

Qué asco de persona, se podría pensar, que se regocija contando lo bien que se le dan los idiomas y la suerte que tiene, pero el motivo de contar esto no es lo que he hecho, si no lo que puedo volver a hacer: me vuelve a funcionar la cabeza lo suficiente como para poder centrarme en leer muchas páginas seguidas y lo mejor de todo es que funciona como hace unos cuantos años, bien.

Además estoy feliz con el concurso.

Es raro carecer de sentimientos felices y no se da uno cuenta de que no los tiene hasta que ha tocado fondo y todo parece horrible.

Así que hoy puedo decir que: o bien la medicación está haciendo "efectos paranormales", o tengo un día "sobrao" :-D

Voy a leer la otra mitad ;-)

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1 Comments:

Blogger Marian said...

genial!
a "seguir participando"
ja

20 de octubre de 2010, 17:58  

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