miércoles, 18 de enero de 2012

Que viene el lobo, toma II

¿Sabéis cuáĺ es el colmo del chantaje emocional?

Aprovechar el entorno para lanzarlo contra la persona chantajeada.

Esta mañana alguien "enfermísimo" me ha sacado de la cama para que lo llevase al médico. Toooda la noche fatal...

Mmm, cojones, si tas tan mal, igual que llegaste aquí, podías haber llegado al médico, pensé...

Mientras me visto con la legaña puesta, oigo un portazo: se iba al médico sin mi, que tardaba demasiado.

Acabo de vestirme y salgo pitando hacia el ambulatorio y me encuentro a ese alguien a medio camino: menos mal que estaba malísimo, tiene más de 80 y necesitaba a alguien que lo acompañase...

Pedimos cita para la "urgencia" e intenta entrar cuando sale quien estaba dentro de la consulta. La médica le pide paciencia, que espere y comienza a mosquearse.

Al segundo intento de entrar y que le dijera la médica que esperase, me dice con un cabreo bestial y una voz que vete a saber de dónde la sacó de los 40 kilos en moja que "nos íbamos, que le dijo que la atendía ahora mismo y que no la atendió"...

Y sólo se me ocurrió responderle en el mismo tono que "si se iba de allí sin entrar al médico que no me viniese a buscar más contándome que estaba malísima y que la acompañase al médico".

Claramente, se puso a llorar y la "horda de ancianitos enfermos tanto como ella" que había al rededor, engrosando las listas de espera de la seguridad social cuando lo único que necesitan es alguien con quien hablar y no atención médica, reaccionaron en plan linchamiento llamándome de todo. Lo más suave "bruja" y que sólo me faltaba la escoba.

Sinceramente, mkwen todas sus madres, aunque no tengan la culpa de que tengan incontinencia verbal cuando no saben que sobre lo que hablan es una puñetera escena de "si no me haces caso por las buenas, vas a hacerlo por las malas"...

Cita psiquiátrica adelantada.

Dos tranquilizantes diarios.

La tensión por las nubes y calambres en la cabeza.

¿Me recetarán una escopeta en lugar de las pastillas habituales? Porque seguro que se me pasaba todo...

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1 Comments:

Anonymous Una ex-víctima de una "víctima" said...

Lo peor de los que se hacen las víctimas para reclamar atención es su maldita facilidad para hacerte sentir culpable y lo manipuladores que pueden llegar a ser. Son personas que no saben pedir afecto de una forma positiva y para ellos la enfermedad juega un importante papel en la demanda de atención. La estructura de su personalidad conlleva que sean quisquillososm impacientes, irritables intolerantes y propensos al resentimiento. En estos casos sólo quedan dos opciones: o se intenta pasar, aunque duela o se sigue jugando a su juego, lo que supone sentirse permanentemente agobiado y culpable porque la demanda de atención de la "víctima" es insaciable. En beneficio de la propia salud mental, lo mejor es dejar un espacio y no ceder al chantaje emocional. Ojalá encuentres la suficiente fuerza para saber decir no sin sentirte culpable.

18 de enero de 2012, 16:16  

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