lunes, 16 de enero de 2012

Que viene el lobo

No hay mayor mierda en este mundo que la que te echan encima y no es tuya, la tienes que tragar por narices y encima es imposible solucionarla.

Pues así es esta mierda de vida desde hace unos meses.

Uno está hecho polvo porque no tiene curro, te sientes mal, vas al médico, te mandan al psiquiatra y descubres que lo que tienes es una depresión como un burro.
Te hinchan a pastillas y comienzas a verlo todo de otro color.
La cosa va mejorando. Te intentas montar un negocio -con la que está cayendo- y cuando todo va mejor, te quitan las pastillas.
Vas aguantando. Hay días buenos y hay días malos.

Y de repente un día todo vuelve a empezar, sólo que esta vez no es cosa del trabajo si no de esa gente que te rodea y se llama familia, ya sea "tuya" o "política".

Es una minisociedad curiosa esto de la familia. Tienen sus cosas, sus rollos, su forma de interactuar y relacionarse con el entorno.

Lo gracioso es que hay seres de la misma totalmente dependientes. Por no poder hacer solos, no pueden ni rascarse el culo.

Te visitan un poco para tantear el terreno y, como eres paciente, consientes.
Luego te visitan más, y como estás siempre ahí, lo hacen más y más. Empiezas a quemarte.

De repente un día su minientorno explota y pierden el bastión del que dependían: se vuelven más inútiles si cabe y la expresión "ahogarse en un vaso de agua" nunca tuvo más sentido.

Las visitas se hacen insoportables: por la mañana, por la tarde, al medio día, por la noche... y llega un momento en que no puedes más, pero no importa: aun hay más.

Tu pequeño microentorno, ese lugar de bondad donde impera la doctrina del "hay que ser buenas personas" de repente decide que tú tienes que aplicarla y que como "están solos y no tienen a nadie" su mierda, es tu mierda.

Pero resulta que "su mierda" lleva contigo más de lo deseado y si realmente llegase a suceder algo que realmente necesitase ayuda...

Y un día pasa y, aunque no los dejes realmente tirados, cosa que te encantaría, la cosa es que "tu entorno" te reprocha que no pierdas el culo por esta gente, que qué clase de persona eres.

Y me pregunto yo, si ahora que tengo 33 años tengo que aguantar las gilipolleces de esta gente que no sabe ni rascarse el culo solos, ¿qué pasara dentro de x años, cuando realmente estén mal?

Pues la respuesta es sencilla: que estaré tan hecha polvo o más como ellos, bueno, no perdón, de los nervios creo que ya lo estoy. Lo que sucederá es que entonces sí que los mandaré a la mierda porque esto no hay quien lo aguante.

Creo que me va a dar un infarto. Cada vez que suena el timbre o el teléfono doy un salto de pánico. Me levanto todos los días esperando a ver a qué hora llega la bronca o el berrinche del día y, si no voy a ver a la paisana para no aguantar un berrinche más que no me corresponde porque soy el último mono de esta puta familia, soy mala.

Lo único que espero es que cuando me de el pachungo hospitalario a mi, no aparezca por allí ni mi puñetera madre, porque estoy un poquito hasta los cojones de aguantar sunormalidades.

Queridos antidepresivos, bienvenidos de nuevo.

Pero qué gran peso se quitó de encima la otra...

Etiquetas:

9 Comments:

Blogger Anisor said...

Tenía yo un profe de estancias clínicas, que cuando le pedías ayuda en el hospital, te decía: "es TU mochila, no la mía" Y cuantísimo espabilé gracias a él.
Me acuerdo mucho de este profe cuando alguien me viene diciendo que le pesa mucho su mochila. Antes de ayudarle a coger el asa, me miro primero la espalda a ver cuanto pesa la mía...

16 de enero de 2012, 14:41  
Blogger Alex said...

Vaya Hiro, tienes una situacion super dificil xro quiza lo q necesitaa es eso, cerrar la puerta fisica o la mental a la gente danina. Busca los recursos q necesites farmacologicos o no, incluso una conversacion a veces ayuda un poquito... llamame si quieres.

16 de enero de 2012, 14:43  
Blogger Alex said...

X cierto, unos pajaritos me dijeron q en persona eres un encanto! (aunque yo ya lo sabia)
Un abrazo enorme

16 de enero de 2012, 14:46  
Blogger Paqui said...

Vaya chica que mal rollo, fijate, que yo todo este tiempo te leía, veía que pintabas, que has montado tu tienda, que traduces patrones, participas en intercambios...,tejes mucho, lees aleman, tu particular humor.
Vales mucho, por ahí hay un libro para educar a niños que se llama "el no también ayuda a crecer" que tal vez deberías poner en práctica. O cuando te den la tabarra contraataca dandola tú

16 de enero de 2012, 16:54  
Anonymous Nacho B. said...

¡Ánimo, Hiro! Vendrán tiempos mejores, seguro.

17 de enero de 2012, 11:30  
Blogger Prunila said...

no te desanimes guapa, tu haz lo que sientas y adelante... da la impresión de que no marcas límites ¿te estás dejando invadir? al menos eres conciente de ello, la siguiente fase es marcar tu territorio. suerte!

17 de enero de 2012, 21:04  
Anonymous Rosa said...

En estos momentos quízás te sientas débil y sin saber por dónde tirar, pero creo que lo primordial es que tú encuentres tu propia estabilidad y tranquilidad. Bastante tienes tú con tus problemas como para que encima te sientas obligada a cargar con los de los demás. Una cosa es ayudar y otra ser víctima del chantaje afectivo porque, ya ves, ayudas y ayudas y sigues siendo la mala de la película.
Igual lo que te pasa es una especie de prueba para que aprendas a decir NO con todas las letras y que te importe un carajo lo que piensen o te digan los demás. Y si cambias el guión, los demás actores puede que no cambien pero al menos te sentirás bien contigo misma. Creo que sería bueno que buscases ayuda para ti misma, ya sea médica o de terapias alternativas. Animo, no te conozco pero creo, por lo poco que sé de ti, que eres una mujer muy válida e inteligente, no te dejes ahogar, lucha por ti porque mereces ser feliz.

18 de enero de 2012, 16:35  
Blogger lola galindo said...

Ay, Hiro, lo del chantaje emocional es acojonante. Bienvenida (de nuevo) al maravilloso mundo del pastilleo. Súmale además un trastorno bipolar y juventud, añádele una madre con fibromialgia que quiere vivir con dignidad o morirse y un padre que el pobre ve lo que le ha caído y no sabe si reirse o llorar, si cortarse las venas o dejarlas crecer. Y una va y se siente inútil perdida. Qué será cuando lleguen a esos temidos 80 si apenas pasan de la cincuentena y están así.....Sólo queda mucho ánimo y pasa de quién te diga bruja, a mi tb me lo dicen jajaja y ¿sabes qué? que tienen razón, que se jodan.

19 de enero de 2012, 10:43  
Blogger lola galindo said...

Por cierto, muy bueno lo de la mochila de Anisor.

19 de enero de 2012, 10:44  

Publicar un comentario

<< Home