Mala Bicha y Rata
Es tan sencillo como que uno puede nacer y ser denominado como "X" para acabar convirtiéndose -o más bien conociéndose- con el paso del tiempo como "Perico el de los Palotes" porque los nombre cambian con la persona o con el animal.
Un ejemplo sencillo es esa cosa de pelos que en corre por las paredes, a veces también por el suelo, de esta humilde morada infernal: Hito.
Hito apareció en el Infierno como "el Blanco" porque en aquella foto que me enseñaron había dos gatos: uno negro y otro blanco.
Por motivos raros de chifladuras de Hiro se la bautizó al llegar a casa como Hito -"persona" en Nihongo- y no fue premeditado pero el animalín hace cosas más propias de personas que de animales.
Hito era muy pequeña, motivo por el cual se la llamo "Hitita" una temporada, aunque no creo que tuviera nada que ver con la cultura próximo-oriental si no más bien con su tamaño. Pero luego creció y se convirtió en "Hitota" aunque cuando se pone como en la foto, se la conoce desde "Mala Bicha" a "Hiro Hito", lo cual no debe ser muy bueno.
Por último, y con sus dos años escasos de vida, Hito tiende a ser llamada "Tota" por derivación de su nombre hacia su tamaño: "Hitota". Y lo que es peor aun, "Totona" por apelativo cariñoso...
Eso sí, de vez en cuando hay apelativos que comparten tanto las personas como los animales y que no voy a mencionar porque todos sabemos cuáles son...
Y Rata, el objeto, o más bien el Animal que recibe esas miradas. Nadie puso a Rata en esa postura. Fue Hito. O al menos no había nadie en casa que pudiera tomarme el pelo colocando a rata en esa postura.
Esta gata es muy rara..
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